Convertir una idea en un concepto con forma, sentido y propósito
Esta etapa es donde la idea seleccionada empieza a tomar cuerpo. Se define el concepto de producto a nivel estratégico, sensorial y comunicacional. Se visualiza su esencia, beneficios, público objetivo y atributos diferenciales, preparando la base para el diseño y el prototipo.
La conceptualización se apoya en herramientas creativas y análisis de mercado para construir una propuesta clara y coherente. Definimos la promesa del producto, su personalidad, posibles claims y sensaciones que debe transmitir, asegurando que el concepto sea alineado con la marca y deseado por el consumidor.
Metodologías creativas y estratégicas para construir conceptos sólidos y diferenciadores
En nuestro estudio utilizamos técnicas integradas de diseño, branding y marketing para bajar a tierra el concepto del producto:
Mapa de empatía
Lienzo de propuesta de valor
Storyboard / Storytelling
Blueprint de experiencia
Moodboard sensorial
Claims preliminares
Triada idea-concepto-imagen
Benchmarking de conceptos
Puntos de dolor + soluciones
Paneles de validación interna